En pleno microcentro, los porteños se dan un respiro cada vez que salen de la oficina. O eso es lo que intentan a juzgar por la cantidad de gente que invade cada tarde John John. En búsqueda de alguna cerveza importada o un whisky que pueda saciar la sed y el espíritu, los oficinistas se congregan y disfrutan de la buena música y la compañía de los pares.
La ambientación del lugar ayuda a producir encuentros: mucha oscuridad y buena música para todos los presentes. Sin embargo el lugar cambia según las horas, los mediodías son más tranquilos, ideales para un almuerzo ejecutivo; mientras que las tardes y las noches hay un clima más festivo. Los jueves, viernes y sábados hay shows de eventos y los miércoles la temperatura sube cuando los streapers -hombres y mujeres-hacen su esperada aparición.
En cuanto a los tragos, las cervezas y los whiskies son los preferidos en la imponente barra. Si de comer se trata, durante el mediodía hay dos menúes para elegir (de $10 y $15). Ambos incluyen entrada, plato principal, postre, bebida y café. Durante la noche se puede elegir algunos de los tentadores platos de la carta.